Hablemos también de la salud de la economía mexicana

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La ausencia durante varios días de información con un verdadero carácter oficial, que diera cuenta sobre el estado de salud del presidente López Obrador a raíz de que él dio a conocer a través de su cuenta de Twitter que estaba contagiado de Covid-19, provocó un momentun informativo desde el jueves 28 por la tarde y a lo largo del viernes 29 pasado. De tal tamaño fue el interés e ímpetu informativo sobre el tema, que prácticamente cualquier otro asunto pasó a un segundo plano. En esa dinámica se inscriben la dramática caída del PIB de México durante 2020, confirmada el viernes a las 6:00 AM por el INEGI cuando dio a conocer la “Estimación Oportuna del Producto Interno Bruto en México durante el Cuarto Trimestre de 2020”.

De igual forma pasó a un segundo plano el dato sobre el comportamiento de los ingresos del sector público a lo largo del 2020, que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público dio a conocer también el viernes 29, último día hábil del mes, que es cuando está programado que divulgue el desempeño de las finanzas públicas del mes previo, en este caso, las correspondientes al cierre de diciembre de 2020.

Por lo que hace al PIB, INEGI nos informó que, de manera preliminar, estima que en 2020 la economía mexicana sufrió un descalabro de 8.5% en comparación con 2019. Recalco que este dato que dio a conocer es preliminar, porque el 25 de febrero próximo nos informará el dato revisado. Es probable que el dato definitivo muestre una caída un poco más fuerte, quizá entre -8.8% y -8.7%, pero eso lo sabremos después.

Lo que sí ya sabemos que es que la renuencia del gobierno del presidente López Obrador a estructurar un programa de apoyos fiscales más ambicioso para que no solo sus grupos clientelares pudieran hacer frente a la crisis provocada por el choque que provocó la pandemia del Covid al obligar al cierre de una gran parte de las actividades económicas durante cierto tiempo, sino también para que los sectores productivos estuvieran en condiciones de sortear de mejor manera esa etapa de choque, ocasionó que la economía mexicana sufriera una caída mucho más pronunciada que la registrada por otras naciones.

Por ejemplo, en el caso de nuestros principales socios comerciales, ya se reportó que en 2020 el PIB de Estados Unidos sufrió una caída de 3.5% y que se estima que para el cierre de 2021 habrá más que recuperado el terreno perdido el año pasado. Por su parte, Canadá cerró 2020 con una caída de su economía de 5.1%, y se estima que para 2021 crecerá 3.6%. En el caso de la economía canadiense, al cierre de 2022 ya estarán por arriba del nivel que se registraba cuando empezaron a caer.

El problema de México, o más bien del gobierno de la 4T, no solo radica en la acentuada caída de 2020, sino también en que la prospectiva de crecimiento para 2021 y 2022 no es demasiado optimista. Ya he comentado aquí que la moderada recuperación que México ha venido experimentando y que permitirá registrar a su vez un tímido crecimiento en 2021, proviene principalmente del sector externo, de la recuperación de la economía de Estados Unidos.

Bajo esta perspectiva, todo apunta a que sería hasta el cuarto trimestre de 2022, es decir, dentro de prácticamente 23 meses, cuando el PIB de México regresaría al valor que este indicador líder tenía en el momento en que empezó a decrecer, que no hay que olvidar que en el caso de nuestro país, ello ocurrió a partir del segundo trimestre de 2019.

Lo que hizo el Covid fue acelerar la tendencia decreciente, eso es muy importante que no lo olvidemos. Tampoco se debe olvidar, que gran parte del problema de México son las señales erráticas que ha enviado el gobierno de la 4T, que han minado la confianza sobre el respeto a los compromisos, lo que ha agravado la percepción de incertidumbre entre los inversionistas, por ello dependemos en gran medida del buen desempeño del sector externo.

En América Latina, los datos más recientes apuntan a que Brasil registrará para 2020 una caída de 4.5%, mientras que Chile decrecerá 6.3%. En Europa, mientras Alemania y Francia pudieron sortear un poco mejor el choque económico, con caídas de 5% y 8.3% respectivamente, hay 3 países que destacan particularmente porque sufrieron un descalabro mayor, como Italia que según los reportes más recientes estaría retrocediendo 9%, el Reino Unido, que habría cerrado 2020 con una caída de 10%, y bueno, España, con un decrecimiento de 11%.

El común denominador de España, Italia y Reino Unido fue la torpe y lenta manera como le hicieron frente a la pandemia, sobre todo en sus inicios. En estos casos, al igual que el de México, no solo mostraron fuertes caídas en 2020, sino que la recuperación apunta a que será más lenta que en el resto del mundo. En suma, entre las economías más importantes a nivel mundial, prácticamente México se ubicará entre las 5 con el peor desempeño en 2020 y quizá también entre las 5 con menor crecimiento en 2021.

Por otra parte, en cuanto al dato sobre el comportamiento de los ingresos del sector público de México, hay que señalar por ejemplo, que los ingresos tributarios se ubicaron por debajo de lo que el gobierno había estimado al inicio del año, en 167 mil millones de pesos. También, que para hacer frente a un menor flujo de ingresos, el gobierno tuvo que echar mano del Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestarios (FEIP), del que durante 2020 tomó 157 mil millones de pesos. De no haber realizado estos movimientos, los ingresos del sector público hubieran sido 340 mil millones de pesos menores a lo previsto para financiar el gasto público en 2020. Es decir, los ingresos del sector público hubieran sido 6.2% menores a lo presupuestado, una desviación no menor y sin duda preocupante.

Habrá que ver de dónde podrá aferrarse el gobierno en este 2021, sobre todo cuando insiste en no incrementar el endeudamiento neto y que todo indica que no contará con los 500 mil millones de pesos del Remanente de Operación del Banco de México que el presidente creía tener en firme desde abril de 2020, y que pretendía que el banco central le entregara por adelantado, porque el marco legal dispone que se entrega en abril del siguiente año. De igual forma, el FEIP está muy mermado para este 2021.

Así que la confirmación del mal desempeño de la economía mexicana, entre los peores en el mundo, y la estrechez financiera para el 2021, pasaron prácticamente desapercibidos en un contexto de ausencia de información sobre el estado de salud real del presidente, y aún más, con la aparición del presidente en video agradeciendo las muestras de solidaridad con él. Qué bueno que se desmintieron los preocupantes rumores que circulaban ya y que el presidente pronto pueda estar de regreso. Ahora hay que tomar medidas para corregir el rumbo.

Gerardo Flores Ramírez

gfloresramirez@gmail.com

El autor es economista y fiel seguidor de Pumas. Ex senador de la República

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