
Personas privadas de la libertad en el Centro de Reinserción Social (Cereso) de Mérida elaboraron una Rosca de Reyes de 250 metros, como parte de una actividad orientada a mantener vivas las tradiciones y propiciar la convivencia familiar en un entorno seguro al interior del centro.

El director del Cereso, Antonio González Zetina, supervisó la preparación en el área de panadería, donde participaron 30 personas que trabajaron durante la noche para completar la elaboración.

Para la rosca se utilizaron más de mil 300 kilos de harina y 2 mil 100 muñequitos, además de insumos como 26 kilos de anís, 300 kilos de manteca vegetal, 280 kilos de azúcar, 26 kilos de canela molida, 80 kilos de acitrón, 33 kilos de mantequilla, 26 kilos de magimix, así como levadura y vainilla, 135 litros de leche y 80 charolas de huevo.

La actividad tuvo como objetivo favorecer un espacio ameno para el reencuentro de las familias durante estas fechas, mediante una dinámica que fortalece la convivencia y la participación comunitaria al interior del centro.
Durante la jornada también se realizó una exhibición de vehículos modificados en diversas modalidades, que las y los asistentes pudieron apreciar, además de la presentación de cantantes de música urbana, quienes amenizaron la tarde. Asimismo, en el muro de la escuela del centro se pintó un mural alusivo a la paz y la cultura.
El corte de la rosca estuvo a cargo del subsecretario de Prevención y Reinserción Social, Miguel Ángel Trujillo Ortiz, quien saludó a las familias reunidas en el campo deportivo y les deseó un feliz año, acompañado por la directora del Centro para Prevenir y Eliminar la Discriminación en el Estado de Yucatán (Cepredy), Vivianne de Cervantes Eng-Jim; y los jefes de departamento del Cereso, Andrés Rosado Quintal, Josué Euán Novelo y Alejandro González Zetina.
Por la mañana, la Fundación Emanuel acudió al centro para entregar juguetes a las hijas e hijos de las personas privadas de la libertad y compartir un mensaje de alegría con las familias asistentes.



