El mexicano, único patinador latinoamericano, se mete con mucho nervio a la competencia estelar tras una actuación lastrada por una caída

El ímpetu de Donovan Carrillo descongeló la pista de la Arena de Patinaje de Milán. El mexicano se desenvolvió y transformó al son de Hip hip chin chin en el debut de sus segundos Juegos Olímpicos. La sonrisa, siempre su sonrisa, le acompañó en cada acrobacia aunque estuviera embrujada con un error que casi le cuesta la eliminación en la primera ronda. El mexicano, pese a todo, logró clasificarse a la final, el programa libre, de este viernes (12.00 hora de México).




