Los Seattle Seahawks se impusieron de forma contundente a los New England Patriots 29-13 para ganar el Super Bowl LX este domingo en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California.


La expectativa estaba puesta en la posibilidad de que los Patriots batieran el récord de la NFL con su séptimo Super Bowl, pero los Seahawks tomaron una ventaja temprana y durante todo el partido mostraron una sólida defensa y control de la posición en el campo que impidió a los Patriots avanzar.

El triunfo de los Seahawks también supuso la redención del quarterback Sam Darnold, que no hace mucho era considerado un fracaso del draft.




