El ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben-Gvir, presentó este jueves una propuesta para trasladar al extranjero a la población palestina residente en la Franja de Gaza.
El proyecto presentado por el integrante del partido Poder Judío contempla la salida inicial de 250 mil personas en el plazo de un año, proyectando el desplazamiento progresivo de los cerca de dos millones de habitantes del territorio en un lapso de seis años.
El resto de los aproximadamente dos millones de habitantes de este territorio devastado por la guerra entre Israel y el grupo islamita Hamas se irían a lo largo de los seis años siguientes.
«Es realista», declaró el ministro, miembro de la coalición en el poder y criticado regularmente en el extranjero.
«Tenemos que alentar la emigración de los habitantes de Gaza», agregó Ben-Gvir, quien declaró que, en su opinión, el plan no significa obligar a los palestinos a abandonar sus tierras.
También afirmó que varios países están «dispuestos» a acoger a los gazatíes. No especificó cuáles.
El desplazamiento forzado de civiles de un territorio ocupado se considera un crimen de guerra según la Convención de Ginebra.
También afirmó que varios países están «dispuestos» a acoger a los gazatíes. No especificó cuáles.
El desplazamiento forzado de civiles de un territorio ocupado se considera un crimen de guerra según la Convención de Ginebra.
En la memoria de los palestinos, cualquier intento de expulsarlos de sus tierras remite a la «Nakba«, un término que significa catástrofe y describe el éxodo de 1948 tras la fundación del Estado de Israel.
Ben-Gvir es un aliado clave en la frágil coalición del primer ministro israelí y prófugo de la Corte Penal Internacional, Benjamin Netanyahu, del partido de derecha Likud, pero sus comentarios ya han generado condenas internacionales.
En agosto, el ministro dijo que Israel debería matar a «30 o 40» personas cada noche en Gaza, lo que generó repudio de la Organización de Naciones Unidas y de países como Francia y Alemania.



