La inflación en México dio un respiro en mayo al ubicarse en 3.94% anual, ligando dos meses a la baja gracias a los subsidios eléctricos de verano y la caída en frutas y verduras. Con este resultado, el indicador del INEGI logró entrar en el rango objetivo del Banco de México, superando con creces las expectativas de los analistas y posicionándose por debajo del promedio histórico para un quinto mes del año.
A pesar del alivio en productos como el tomate verde o el pepino, alimentos básicos como la papa y la tortilla de maíz registraron incrementos. Analistas financieros advierten que persisten riesgos para la segunda mitad del año, especialmente por los efectos climáticos del fenómeno de ‘El Niño’ sobre el sector agropecuario y el impacto del salario mínimo en los servicios



