Para la Asociación Mexicana de Internet (AIMX) preocupa el actuar de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno en su intento por proteger los datos personales digitales, ya que puede terminar siendo una nueva arma para los criminales.
Por medio de un comunicado, la asociación recordó que recientemente la autoridad hizo saber que se detectó la oferta de bases de datos atribuidas a empresas privadas.
Específicamente, la dependencia informó sobre la venta de bases de datos de clientes de Aeroméxico a través de Telegram. Para la asociación preocupa que a los delincuentes se les abrió una nueva vía para la extorsión y revictimizó a las empresas y personas involucradas.
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“La Asociación comparte plenamente el objetivo de proteger a las personas titulares de los datos. Por ello plantea establecer mecanismos para lograr que estos hallazgos fortalezcan la protección de datos sin debilitar el debido proceso, la investigación de los delitos ni la confianza en la economía digital”, sostiene.
Y es que, para el organismo privado, basta con exhibir una muestra de información para poner a trabajar al crimen contra quien originalmente fue víctima.
“Les basta difundir una muestra para activar a la autoridad contra su víctima. También desalienta que las empresas compartan información sobre incidentes, que es justo lo que el ecosistema necesitaría para atenderlos oportunamente”, señala Lina Rodríguez, presidenta de la AIMX.
Se suma que, si una empresa sufre una vulneración de datos, después puede terminar como presunto criminal por la misma información que los delincuentes le robaron.
Esto puede provocar que las empresas prefieran guardar silencio cuando sufran un incidente, en lugar de compartir información que permita reaccionar a tiempo.
Se debe respetar la ley desde el sector público
La asociación recordó que la ley obliga al responsable de los datos a informar de inmediato al titular las vulneraciones que afecten de forma significativa sus derechos patrimoniales o morales, para que pueda defenderse.
“Ahí deben concentrarse los esfuerzos de empresas y autoridad: en que ese aviso llegue pronto, sea claro y sea útil”, expuso la organización.
Sumado a ello, “las empresas que detectan, contienen e informan con oportunidad deben encontrar en la autoridad a un aliado”.
“Un entorno que castiga la transparencia produce silencio, y el silencio deja indefensas a las personas. La protección de los datos personales es una responsabilidad compartida”, sostuvo la asociación.



