A Seis días del letal terremoto que sacudió al país dejando cerca de 300 fallecidos, el presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, visitó Quibdó, departamento de Chocó, una de las zonas más devastadas por el fuerte sismo, y, desde su camioneta blindada, repartió balones de fútbol con una leyenda impresa: “defensores de la patria”.
Sorprendidos con la actitud del presidente, los ciudadanos de la capital chocoana, reaccionaron de inmediato: “un presidente viene a una ciudad donde la salud está colapsada, la educación está colapsada y trae a la gente balones como si nosotros nos fuéramos a levantar encima de los balones”, dijo una conmovida damnificada desde Quibdó, Chocó.
Tras estas imágenes de De la Espriella lanzando balones, las redes sociales se congestionaron hasta volver tendencia el video con comentarios negativos contra el presidente colombiano, muchos orientados a calificarlo de “megalómano y desconectado con la realidad” y otros con los propios ciudadanos de Quibdó lanzándole insultos e improperios.
Desde la misma región el ex senador del Pacto Histórico y ex director de Planeación Nacional, Alexander López, dijo que “no me cabe duda de que De la Espriella le está cobrando al pueblo del Pacífico el haber votado masivamente por Iván Cepeda”



