omo parte de los cambios normativos que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público propone para llegar a 10 billones 636 mil 488 millones de pesos en ingresos para el próximo –que se componen de impuestos, derechos, aprovechamientos y deuda–, se busca apretar el cerco alrededor del tráfico de combustibles y hacerlo directamente en los centros de comercialización.

De acuerdo con la propuesta de Iniciativa de Ley de Ingresos de la Federación para el próximo año, la dependencia busca que se deje de exentar el cobro de impuesto especial sobre producción y servicios (IEPS) a las comercializadoras que reporten una disparidad entre el volumen de combustibles comprados y vendidos. Al tiempo que se pondrá un candado para que las gasolineras no trasladen su infracción a los consumidores finales.
Hacienda explicó que hasta el momento el IEPS “está enfocado sólo en las personas productoras, fabricantes e importadoras” de combustibles, “mientras que los demás eslabones de la cadena de comercialización y distribución no se encuentran sujetos a tales controles”. Sin embargo, a la luz de los ilícitos registrados y de la experiencia que ha adquirido la autoridad fiscal en el tema, ahora buscan ir sobre toda la cadena.
“El Gobierno Federal ha identificado el robo y la sustracción ilegal de combustibles y otros delitos asociados, como una de las principales fuentes de evasión del pago del IEPS en la comercialización de combustibles. La estrategia para combatir el robo y la sustracción ilegal de combustibles se sustenta en fortalecer la trazabilidad de los mismos desde su importación, almacenamiento, transporte y venta, así como en la desarticulación de las redes de contrabando y robo de dichos combustibles”, apuntó.
Detalló que cuando la persona productora, fabricante, o importadora de gasolinas y diésel realiza la venta de primera mano, resulta complejo para la autoridad fiscal seguir la trazabilidad de los combustibles que son enajenados hasta el consumidor final en las estaciones de servicio.
Sin embargo, “uno de los principales indicadores de riesgo en la comercialización de combustibles consiste en la existencia de diferencias relevantes y recurrentes entre los volúmenes de combustibles” adquiridos y vendidos, según la información fiscal.
Comercializadores pagarían IEPS sobre diferencias
La dependencia propone que “las personas diferentes de las personas fabricantes, productoras o importadoras”, es decir, los comercializadores, paguen el impuesto sobre la diferencia entre lo que pueden acreditar que compraron y lo que vendieron. El IEPS sobre esta diferencia tiene el objetivo de “exista concordancia entre lo que se adquiere y lo que se enajena por parte de las personas contribuyentes”, apuntó.
De manera preliminar, Hacienda propone que esta medida empiece a aplicar en julio del próximo año.
Plantean medidas para cigarros y comercio electrónico
Entre otras de medidas propuestas por la dependencia se cuentan el que cada caja de cigarrillos cuente con un código impreso, a fin de limitar el mercado ilegal. También, sobre el comercio electrónico, se pide una retención de 2.5 por ciento de impuestos sobre la renta, y en caso de que el vendedor no se encuentre inscrito al Registro Federal de Contribuyentes esta cuota subiría a 20 por ciento.
Se busca también, como en la LIF 2026, que los bancos no puedan deducir el 75 por ciento de las cuotas pagadas al Instituto para la Protección al Ahorro Bancario.



