Recuerdan obra de Isaac Carillo Can

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El escritor Isaac Carrillo Can fue recordado a través de su novela “Danzas de la Noche” (U yóok’otilo’ob áak’ab), en la que ofrece un tributo a la mujer maya que arrulla los sueños, siembra consejos en la tierra para que sus hijos coman sus frutos y ahuyenta los miedos.

En el marco de las celebraciones por el Centenario de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), se realizó una conferencia en la Facultad de Medicina en donde se recordó y reconoció la obra de Carrillo Can, quien fue ganador del Premio Netzahualcóyotl de Literatura en Lenguas Mexicanas 2010.

Durante el evento, el gestor académico de la Facultad, Luis Antonio Canche Briceño, apuntó que con “Danzas de la Noche”, Carrillo Can extiende las fortalezas del pensamiento fronterizo en la construcción de su novela.

“Una prosa poética se despliega de manera magistral, una voz narrativa se sostiene desde una perspectiva femenina y, con una mirada profunda que no deja duda de la capacidad literaria de este joven autor, construye una historia íntima, de lectura ágil y sutil expresión”, apuntó.

Subrayó que es una novela intimista de corte psicológico, donde las acciones se explican a través de las motivaciones internas del personaje principal; la historia relatada en primera persona es la voz de una niña llamada Flor, que se transforma en mujer, al tiempo que descubre en un canto de danza interior (el crecimiento de su yo), fuerza para recrear la danza exterior.

Asimismo, la obra contiene los recursos de la narrativa contemporánea, el narrador omnisciente organiza y estructura discursivamente la historia, y sólo la protagonista es autónoma, tiene nombre e incluso sobrenombre.

La coprotagonista es Noche, con quien se establecen la mayoría de los diálogos y cuyas palabras-danzas viven a través de Flor.

“La historia de Flor es una autobiografía relatada en los diálogos con otra mujer, es un encuentro de la feminidad y del descubrimiento del ser, pues en el transcurso de la Noche y con las reflexiones compartidas, la niña descubre cómo se hace el amor, cómo surge la vida, cómo aparece en su huipil, y mientras está dormida, un regalo de pétalos rojos que marcan el inicio de su fertilidad”, comentó Canche Briceño.

Por último, agregó que los sueños en esta novela constituyen, no sólo la parte esencial de la historia, sino la metáfora perfecta para articular de manera poética el planteamiento del autor y las referencias a la cosmovisión maya.

Fallecido en 2017, Isaac Carrillo Can también fue ganador del Premio Alfredo Barrera Vázquez en los VII Juegos Literarios Nacionales Universitarios de la UADY, además de mención honorífica en el Concurso de Cuento Regional en el Lenguas Indígenas 2009.

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