Una gran asignatura pendiente, migración

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El tema de migración y refugiados cruza la vida del país. Diga lo que diga la actual administración, es evidente que si algo ha prevalecido estos años es algo cercano a un doloroso caos.

A pesar de que todo se centra en el Instituto Nacional de Migración (INM), en la práctica diferentes instancias participan asumiendo cada una de ellas autoridad plena.

Mientras la migración sea vista como un asunto estrictamente de seguridad, entre lo policiaco y delictivo, no se va a entender su origen y seguirán instrumentándose medidas confusas, y en muchos casos persecutorias.

Así es como ven las cosas las autoridades, lo que deriva en que se le termine por perder el sentido que tiene la migración y sus innumerables motivos. Las autoridades se han dedicado a detener y perseguir migrantes como si fueran viles delincuentes, no consideran lo que pasa en sus países de origen. Lo que les importa es actuar, hacerse ver y el resto pasa a segundo plano.

Hasta ahora no queda claro cómo va a actuar el nuevo gobierno.Se habla de que desparecería el INM y que sus funciones pasarían a Gobernación. Lo que se haga no necesariamente se debe asumir como propio, como de hecho lo hacen, las peticiones-exigencia de los gobiernos de EUA.

En los últimos años, entre Obama y Trump han deportado migrantes como nunca antes había pasado, particularmente el demócrata se dedicó a expulsar gente, fueron cerca de tres millones.

En estos años, los gobiernos mexicanos se dedicaron a “aplicarse” y “quedar bien”, haciendo un “trabajo”, entre pedido y voluntario, para frenar, básicamente en la frontera sur, la migración centroamericana hacia Estados Unidos.

De no ser por los albergues y una buena cantidad de ONG, muy probablemente estaríamos rebasados. México se ha convertido en un factor múltiple para la migración. Igual desde el país se expulsa, se transita y ahora también nos hemos convertido en destino.

En la gran mayoría de los casos, los migrantes no están pensando en el país como destino. Lo quieren de paso para poder llegar a EU, ya sea para reunirse con  sus familias o para tratar de quedarse.

El caso de los haitianos en el norte del país tiene muchas peculiaridades. Venían de Brasil, después de estar en dicho país varios años, se terminaron las posibilidades laborales. Fueron las y los haitianos quienes trabajaron en la construcción de las sedes olímpica y mundialista.

Barack Obama instrumentó una alternativa migratoria para los haitianos en función de las muchas adversidades que se viven en el país; sismos, huracanes, corrupción y un altísimo y degradante nivel de pobreza. Los que estaban en Brasil recorrieron miles de kilómetros, entre caminando y en camiones, para tratar de llegar a Estados Unidos.

Hemos estado platicando con muchos de ellos. No hubo quién nos dijera que se quería quedar en México. Al final los que se quedaron fue porque no les quedó de otra. Trump acabó con la coyuntural amnistía migratoria.

A sabiendas de cómo los tratan en el país, no hay manera de imaginar que los migrantes se quieran quedar, más bien, si algo quieren es salir lo más pronto posible.

La situación política por la que atraviesan Venezuela y Nicaragua ya está abriendo un nuevo flanco migratorio para el país. Somos el tercer o cuarto país del mundo que más venezolanos está recibiendo, estamos cerca de los 40 mil. En el caso de Nicaragua, el flujo está yendo, como ha sido durante años, hacia Costa Rica. México no está lejos de ser una segunda opción.

El nuevo gobierno deberá de cambiar la política migratoria. Seguir como estamos es criminalizar a los migrantes. Se migra para vivir, sobrevivir y muchas veces para no morir.

RESQUICIOS.

Así nos lo dijo ayer: “Nunca se puede dar uno por vencido, por eso llegué a la meta”. John Stephen Akhwari, último lugar en la maratón de los Juegos Olímpicos México 68. Llegó a media noche al estadio de CU con una lesión producto de una caída en el km. 29 de la competencia.

Javier Solórzano

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