Víctimas de Legionarios de Cristo rechazan informe de la orden

0
83

Víctimas de abuso sexual por parte del sacerdote católico Fernando Martínez Suárez, integrante de los Legionarios de Cristo, rechazaron el informe que difundió la congregación religiosa y en el que reconoce al menos ocho casos de este tipo.

El cura señalado de abuso, Fernando Martínez. Foto tomada de un tuit de Analú Salazar

En el documento se señala la responsabilidad de Martínez Suárez, pero no la penaliza, y no se reconoce la participación de otros integrantes que conocieron de los abusos como el sacerdote Eloy Bedia y Aurora González, comentaron.

La congregación inició una investigación en mayo de 2019 por medio de la agencia internacional Praesidium Inc, luego que la cantante y conductora Analú Salazar difundió en la página de Facebook Legioleaks una denuncia pública en la que relató que el sacerdote habría abusado de ella entre 1991 y 1992 cuando tenía ocho años y estaba en el Instituto Cumbres, en Cancún.

En conferencia de prensa, Belén Márquez, de 34 años, expuso que fue víctima del sacerdote a la edad de seis años. Mencionó que al informe le hace falta “un poco más de verdad” pues se “refugian” detrás del fundador Marcial Maciel y del sacerdote Álvaro Corcuera, ambos ya fallecidos.

“Lo que no mencionan es quiénes gestionaron de manera física y presencial en Cancún en el año 1993 los casos de abuso sexual de Fernando Martínez”. No se expone el nombre del padre Eloy Bedia, “quien en ese entonces fue director territorial de la Legión de Cristo y él fue a Cancún a hablar con las mamás de las víctimas para decir lo que se iba a hacer con el padre ”.

Aunque dicho sacerdote “es el encubridor principal” actualmente ocupa el tercer lugar en la lista de los más votados para ser representantes del capítulo general de la congregación para el año 2020, explicó.

Biani López Antúnez, víctima de Martínez Suárez cuando ella tenía ocho años, acusó que Aurora González, académica del Instituto Cumbres en Cancún -donde se perpetraron los abusos-, era la persona que sacaba a los alumnos de sus clases para llevarlos con el sacerdote con conocimiento de lo que les hacía.

“Estoy aquí para evitar que esto siga pasando y para exigir justicia en este caso porque no tiene que prescribir y no tienen que refugiarse en que el padre Fernando Martínez tienen 82 años, el daño que nos hizo sigue presente hoy y debe responder”, añadió.

Los abusos que sufrió por el prelado fueron “graduales, continuados y no solamente abusó de mí sino que también fui obligada a ser testigo” de lo que cometía contra otras niñas. “Los daños que eso ha causado en mí han sido permanentes. Hasta el día de hoy sigo sufriendo las secuelas y apenas soy capaz de hablar, de dar mi cara, mi nombre y de alzar la voz contra estos abusos que truncaron mi infancia y destruyeron una gran parte de mi vida”, mencionó.

López Antúnez denunció también que la empresa Praesidium, encargada de la investigación que realizaron los Legionarios de Cristo, no tomaron su testimonio para ello y le confirmaron que no sería una búsqueda exhaustiva.

“Esta investigación fue deficiente y es una disculpa a medias que no nos sirve para absolutamente nada más que para revictimizarnos”, dijo.

La Jornada

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here