Durante el Ángelus de este domingo, el Papa León XIV invitó a redescubrir la bendición de la mesa como expresión sencilla de fe y como modo concreto de transmitir la belleza de la Eucaristía en la vida diaria, especialmente en familia y entre amigos, al compartir el pan de cada día.
Comentando el Evangelio de la multiplicación de los panes y los peces, el Papa explicó que los gestos de Jesús revelan su misión salvadora y que el encuentro con Cristo «es una experiencia que nos alimenta». En el desierto de nuestras necesidades, recordó, Él es verdaderamente el pan de vida.
Frente a la lógica de la acumulación y del descarte, León XIV advirtió que ambas son «las dos caras de un mismo mal: la avaricia», que hace olvidar a quienes sufren hambre y sed. Por ello, pidió a la Virgen María que nos ayude a crecer en la caridad, para que a nadie le falte el pan cotidiano.
ACI Prensa


