Incorporar la actualización del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), a bebidas alcohólicas en el Paquete Económico 2027, resultaría en una recaudación de 28.4 mil millones de pesos adicionales para las arcas del gobierno federal, aseguró la Red de Acción sobre Alcohol (RASA), conformada por varias organizaciones.
RASA expuso que el compromiso de no crear nuevos impuestos no es un obstáculo para el IEPS a bebidas alcohólicas, pues ya existe —26.5, 30 y 53 por ciento, según su graduación alcohólica—, y estas tasas no se han modificado desde 2014.
Además, gravan el precio del producto y no la cantidad de alcohol que contiene. Actualizar su esquema y aumentarlo no es crear un impuesto nuevo, es corregir un rezago que ha hecho del alcohol un producto cada vez más barato. Mientras en 2026 se actualizaron los impuestos a bebidas azucaradas y tabaco, el alcohol volvió a quedar fuera, detalló la Red.
Hoy en día, un pan de caja chico cuesta, en promedio, 48 pesos, mientras que una caguama cuesta 35 pesos y una pachita de destilado, 29 pesos, según el cálculo de RASA con base en los precios de tiendas de conveniencia. Las bebidas alcohólicas en México están entre las más baratas de América Latina y su precio no ha aumentado en términos reales en la última década.
Mientras el gobierno federal anunció un incremento histórico en el presupuesto de salud, dejó intacto el impuesto a un producto que genera costos por más de 552 mil millones de pesos al año, muy por encima de lo que se recauda por su venta.
Carol Antonio Altamirano, presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, por su parte, reveló que a inicios de septiembre el tema de las bebidas alcohólicas estaba pendiente y sería discutido. Las organizaciones le tomaron la palabra.
Luis Alonso Robledo, vocero de la RASA, sentenció que México no puede seguir tratando al alcohol como si fuera un producto cualquiera.
«No es posible que un pan de caja, un bien que puede consumir toda una familia, resulte más caro que adquirir una caguama o una pachita. Es más caro alimentar a los hijos que comprar un producto que genera enfermedades, muertes y costos que terminan pagando las familias y el Estado. Por esto, exigimos a las y los diputados que en la discusión del Paquete Económico 2027 se refleje esa realidad”, señaló.



