En el país, los reportes de violencia escolar recibidos por el Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia aumentaron 71 por ciento entre enero y septiembre de 2026 al recibir 638 solicitudes de ayuda, en comparación con el mismo periodo de 2025 cuando registró 374.
Así lo señaló la Fundación Medita México, quien hizo un llamado a construir entornos seguros en las escuelas y no sean “lugares de miedo” ante las burlas, exclusión deliberada o mensajes hirientes entre compañeros, en el marco del Día Internacional contra la Violencia y el Acoso Escolar, incluido el Ciberacoso, celebrado este 5 de noviembre.
Ante las cifras difundidas por la Fundación, la directora general del Consejo Ciudadano, Gabriela González García, aclaró que al recibir llamadas telefónicas de todos los estados de la república el incremento de los reportes es a nivel nacional.
“El Consejo Ciudadano se vincula con autoridades de todos los estados para poder prevenir y alertar cuando hay algún posible conato de violencia escolar o hacemos presencia física. Esto es importantísimo para mediar o intervenir brindando apoyo emocional cuando hay una escuela que padeció algún tipo de ataque o atentado”, subrayó.
Indicó que detrás de la violencia escolar, generalmente hay un niño o una niña que fueron maltratados o que fueron víctimas de bullying. “Todo violentador tiene un comienzo como violentado”. Por ello, hizo un llamado a cambiar el paradigma en materia educativa para transitar de la parte de la agresión al origen, porque se trata de infantes que necesitan ser escuchados, atendidos y saber cómo procesar emociones”.
Maripina Menéndez, presidenta ejecutiva de la fundación Medita México, mencionó que aunque ciertas conductas suelen considerarse conflictos propios de la convivencia entre estudiantes, sus consecuencias pueden trascender las aulas y afectar la salud emocional, la seguridad y el desarrollo de quienes los experimentan.
Al retomar los datos del Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia, consideró que dichas cifras revelan la necesidad de fortalecer los mecanismos de prevención y atención. Subrayó que el incremento de reportes puede deberse en gran medida a una mayor visibilización del problema y con la confianza para denunciar.
La problemática se concentra especialmente en la secundaria, al reunir 46 por ciento de los tres mil reportes recibidos por el organismo desde 2019. En esta etapa, se da la transición de la niñez a la adolescencia, en donde la presión social, la dificultad para gestionar emociones y la falta de herramientas para resolver conflictos pueden favorecer dinámicas de agresión, señaló Menéndez.
Según los datos del Consejo, las agresiones físicas representaron 33 por ciento de los casos; las verbales, 27 por ciento; las cibernéticas, 16 por ciento; las psicológicas, 10 por ciento; las sexuales, 8 por ciento, y la exclusión social, 6 por ciento.
La violencia no afecta únicamente a estudiantes, ya que los registros también identifican agresiones contra docentes por parte del alumnado, principalmente cibernéticas, que representan 71 por ciento de los casos reportados en esta categoría.
Entre 2025 y 2026, el Consejo recibió mil 173 reportes: 54 por ciento fueron realizados por madres y padres de familia, 34 por ciento por estudiantes, 8 por ciento por otros familiares y 3 por ciento por personal docente.
Para Menéndez la violencia escolar no es un asunto que corresponda resolver exclusivamente a las escuelas. Es un reflejo de las formas en que aprendemos a relacionarnos y de los entornos que construimos dentro y fuera de ellas.



