Coordinador del Tren Maya va por contratos del sargazo

0
52

La invasión de sargazo en las playas de Quintana Roo es una desgracia. También es un gran negocio.

Es una desgracia porque la industria turística —gallina de los huevos de oro para México— se está viendo severamente afectada. Los hoteleros de Cancún, Riviera Maya, Tulum y demás empiezan a registrar cancelaciones de vacacionistas que no quieren convivir con esta apestosa alga marina en sus días de descanso. El pronóstico es que en este año llegue más sargazo que el año pasado.

Es también un gran negocio porque el gobierno federal ha decidido invertir mil millones de pesos para tratar de contener la llegada de sargazo y limpiar las paradisiacas playas del caribe mexicano.

En esa bolsa parece estar muy interesado Pablo Careaga Córdova, a quien Fonatur designó coordinador del Tren Maya en Quintana Roo. Él, su mamá y su tío han impulsado a la empresa Escudo del Caribe para que sea la favorecida con los contratos para la titánica tarea de limpiar el mar y las playas. Muchas fuentes hablan de que esa empresa es en el fondo de él.

Escudo del Caribe se fundó hace apenas medio año. Con un capital de 10 mil pesos va por un negocio de mil millones. Hoteleros de la zona e incluso funcionarios públicos de alto nivel en el gobierno federal identifican a los dos socios principales de esta empresa como “gente de Pablo Careaga”.

Por si fuera poco, Careaga le puso de nombre “Escudo del Caribe”, el mismo nombre de la empresa, a la propuesta de estrategia oficial para acabar con el sargazo. Apenas el 13 de abril, la señora Ana Lilia Córdova, madre de Careaga, usó a su Asociación Centinelas del Mar para respaldar a Escudo del Caribe. Y el tío de Careaga, el empresario Francisco Córdova Lira, dueño de la exitosa Río Secreto, se sumó al espaldarazo.

Pero los empresarios hoteleros más importantes aseguran que Escudo del Caribe no tiene la experiencia, la infraestructura ni el equipo propio para brindar el servicio que necesita. Uno de los barcos que presumen como suyos, no es en realidad suyo, según denunció Alejandro De Luna, quien asegura que él diseñó la embarcación para que fuera capaz de recolectar sargazo, y él es el dueño: “Es mi barco. Les mandé una cotización a ellos este año y ellos tomaron fotografías y documentos, pero decir que es de él, pues todavía no llegamos a ningún acuerdo”, relató en entrevista para mi colega Luis Pavón en un reportaje presentado hoy en Despierta de Televisa en el que se expone esta problemática.Carlos Loret de Mola

Más información: http://bit.ly/2V9fORA

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here