Elecciones: destino de los partidos y los gobiernos

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Una discusión bizarra se ha instalado en el medio político electoral a la vista de los resultados de la elección del domingo 2 de junio. ¿Aunque ganó, retrocedió el voto para Morena? El argumento presentado por el presidente nacional de Acción Nacional (PAN), Marko Cortés, es totalmente rebuscado: aunque perdieron las gubernaturas de Puebla y principalmente, de Baja California, los candidatos de Acción Nacional obtuvieron más votos.

Revisados con calma, los resultados son totalmente adversos para Acción Nacional en la competencia por las gubernaturas, pero son buenos en estados como Tamaulipas, Durango y Aguascalientes.

De acuerdo con las cifras preliminares, sumando las elecciones registradas en las seis entidades, Acción Nacional obtuvo un millón 362 mil votos. Mientras tanto, para Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), se contabilizaron un millón 188 mil sufragios.

El presidente panista agrega, para sostener que “les fue bien”, que adicionalmente debe considerarse el notorio abstencionismo y por añadidura, que la gestión de Jaime Bonilla como futuro gobernador de Baja California sólo será de dos años.

La valoración de la presidenta de Morena, Yeidckol Polevnsky, es mucho más llana y menos rebuscada: ganamos. Suman a su espacio de influencia dos gubernaturas más y estima que tienen mayoría en los dos poderes legislativos.

Del Revolucionario Institucional (PRI) hay poco por decir. La dirigente del partido, Claudia Ruiz Massieu, celebró que no hayan perdido el registro en Baja California y sobre el resto de los resultados, considera que lo importante es haber tocado fondo para “empezar a construir” desde ese punto.

Las conclusiones a partir de ahora son relativamente sencillas, pero de compleja aplicación.

Marko Cortés debe buscar una salida digna de la dirigencia panista. Su breve gestión al frente del partido queda marcada por un nuevo y doloroso revés electoral; ya sólo les queda Guanajuato como “bastión” del panismo y lo que viene ahora es una fuerte pugna entre los grupos políticos de los gobernadores de Guanajuato, Diego Sinhue Rodríguez y de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca. Los dos se ven como candidatos presidenciales… ¿resistirá el PAN? A saber.

Dejemos al PRI. Su futuro luce muy oscuro. Primero deben resolver la elección de su nuevo dirigente nacional, y el escenario de unidad es más lejano con el paso de los días.

¿Y Morena? El sorprendente partido político fundado por el Presidente Andrés Manuel López Obrador sigue siendo la fuerza política más consolidada y continúa creciendo mientras los otros institutos políticos van a la baja.

Sólo les falta algo: saber gobernar. ¿Las administraciones de Miguel Barbosa y Jaime Bonilla traerán mejoría integral a Puebla y Baja California? Fueron candidatos ganadores. Eso no los hace eficientes mandatarios. Lo hemos padecido en muchas ocasiones.  Jorge O. Navarro

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