jueves, febrero 29, 2024

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Agregadores de pago, un competidor que sorprendió a la banca

Aceptar pagos con tarjeta se traduce en un aumento superior a 20 por ciento en las ventas que realizan los pequeños y medianos comercios, hecho que es aprovechado por los agregadores de pago –empresas como Clip o Mercado Pago–, que hoy en día son los reyes de los dispositivos que hay en el país y que superan al doble la cantidad de terminales punto de venta (TPV) colocadas por la banca comercial.

Los agregadores han permitido que un sinfín de comercios acepten pagos con tarjetas: tienditas, pequeños restaurantes, comercios ambulantes, barberías, estéticas de belleza y puestos callejeros de comida, entre otros. Incluso, siete de cada 10 terminales que los consumidores ven pertenecen a un agregador, afirma Myriam Cosío, presidenta de la Asociación de Agregadores de Medios de Pago (Asamep).

Cifras de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) demuestran que la banca comercial ha quedado atrás en la colocación de terminales punto de venta en los últimos años, dejando de lado uno de sus negocios más preponderantes. Al cierre de 2019, año previo a la pandemia, la banca tenía colocadas un millón 318 mil 341 TPV en el país.

En 2020, año en el que los comercios buscaron formas de aceptar pagos sin dinero en efectivo, la cantidad ascendió a un millón 469 mil 41; en 2021 se alcanzó un máximo de un millón 483 mil 538; pero al cierre del año siguiente la cifra disminuyó hasta un millón 232 mil 214 TPV en operación y hasta abril de este año la cantidad reportada es de un millón 237 mil 911.

“Nosotros facilitamos a los pequeños comercios hacer pagos digitales. Desde que comenzamos a ser supervisados por la CNBV hemos colocado 80 por ciento de las nuevas terminales que hay en el país, y prácticamente, 70 por ciento de todas las TPV activas son administradas por agregadores”, agrega Myriam Cosío en entrevista.

La CNBV no actualiza de forma regular la totalidad de TPV que hay en el país, si se consideran los agregadores y las de la banca, pero el incremento de la participación de los primeros es notorio.

Al cierre de 2018 el número de terminales colocadas por agregadores sumaba un millón 465 mil 737 dispositivos; para 2019 la cantidad pasó a un millón 945 mil 322; en 2020, el año de la pandemia, hubo un incremento sustancial, cuando se reportaron 2 millones 655 mil 577, y para 2021, la última cifra disponible, la cantidad de dispositivos de este tipo llega a 2 millones 900 mil.

“El agregador de pago se ha vuelto un jugador predominante en el sistema, es el que ahora tiene la función de hacerlo crecer. Los bancos aparentemente nos cedieron el trabajo y se enfocan en los grandes comercios, a los que le pueden proveer todo un sistema y nosotros tenemos la chamba de crecer la cantidad de personas agregadas al sistema financiero”, menciona la presidenta de la Asamep.

Función y costo
En el día a día, los consumidores suelen convivir con este tipo de dispositivos. Cada vez es más normal llegar a un comercio y que este acepte el pago con tarjetas, con aparatos que no son las clásicas terminales de los bancos. Entre las empresas predominantes en el mercado, aparte de Clip y Mercado Pago, figuran Conekta, Stripe, Sr. Pago o Pay Pal.

Para utilizarlos es necesario que el comercio cuente con una tarjeta de ahorro que emite alguna institución bancaria. Cuando compra el agregador, se pide que active una cuenta y vincule su tarjeta y su número de celular. Al realizar estos pasos y con sólo estar conectado a una red de Internet, el negocio está prácticamente listo para recibir pagos sin dinero en efectivo.

Estos dispositivos pueden ser encontrados fácilmente en tiendas departamentales, e incluso cuentan con más herramientas que las terminales tradicionales de la banca, pues prácticamente hoy en día todas aceptan pagos sin contacto e incluso hay algunos que permiten realizar inventarios.

En promedio, los agregadores hacen un cobro de 3 por ciento sobre el valor total de la venta. Por ejemplo, si un consumidor paga 200 pesos, el agregador se queda con 6 pesos.

El agregador de pago se ha vuelto un jugador predominante, asegura la Asamep. Foto María Luisa Severiano.

Una encuesta realizada por Visa revela que, en México, las empresas que comenzaron a aceptar pagos con tarjeta o digitales después de la pandemia tuvieron resultados positivos, pues 72 por ciento de los comerciantes consideran que sus clientes gastan más y 75 por ciento que sus ingresos habían aumentado.

“Entre los que reportaron ingresos más altos, el aumento promedio en los ingresos mensuales fue aproximadamente 22 por ciento. Las empresas identificaron el crecimiento empresarial como el principal beneficio de aceptar pagos digitales dado que se ofrecen opciones de pago adicionales para los clientes”, dijo Visa.

Bancos entran a la carrera
Aunque los bancos han disminuido la cantidad de terminales punto de venta activas en el país, pusieron el ojo en los agregadores y han lanzado sus propios dispositivos con un cobro de comisión similar al de las empresas anteriormente mencionadas.

BBVA, el banco de mayor presencia en el país, se afilió con OpenPay para reducir sus precios a los comercios y hoy en día cuenta con su agregador, al igual que Santander, que adquirió Getnet y sacó su dispositivo el año pasado.

“Es verdad que vemos una consolidación en el mercado de los agregadores; sin embargo, al contrario de otras industrias, esto no es un beneficio, porque en vez de hacernos más, nos vamos haciendo más chiquitos y nos compran las grandes empresas”, aclara Cosío.

Si bien estos dispositivos pueden ser considerados como una solución a la vida cotidiana de los comercios, los propietarios lo ven como un arma de doble filo, pues el cobro de las comisiones que realizan por transacción se mantiene como la principal barrera que impide que más personas acepten pagos con tarjetas.

Hugo Tovar es dueño de la barbería Malayerba. Abrió su local hace seis años y solamente aceptaba pagos en efectivo. A raíz de la pandemia abrió una cuenta de banco y a los clientes les permite pagar por medio de una transferencia.

“No he contratado al agregador porque me cobra una comisión y no me caen luego luego los pagos, pero en las transferencias sí y el dinero está íntegro. Estoy consciente que debo declarar ante Hacienda y lo hago año con año, pero prefiero eso.”

Lo mismo ocurre con Pedro Sarmiento, propietario de los abarrotes Santo Domingo. Por un año tuvo una terminal de Mercado Pago, pero al final dejó de utilizarla.

“Compré la terminal para aceptar pagos con tarjeta, pero en primera, nadie me explicó como usarlo aunque me habían dicho que iban a venir a darme un curso, luego era mucho problema porque los pagos no me llegan inmediatamente a mi cuenta de banco y además tengo que darles dinero, entonces mejor sigo con el efectivo, al fin de cuentas, todos traen”, señala.

La presidenta de la Asamep considera que ese es uno de los más grandes retos que se tienen actualmente, es decir, “que el cliente no vea esto como une pérdida de dinero, sino como una inversión en su negocio o como parte de los gastos mensuales, pues los comercios que integran un agregador como medio de pago facturan mensualmente 4 mil 500 pesos en promedio”.

La Jornada

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