martes, mayo 21, 2024

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La acometida clerical en las elecciones 2024

Bernardo Barranco V.

El arzobispo de León, Alfonso Cortés, instó a los feligreses a no votar por Morena, este 2 de junio, porque impulsa la despenalización del aborto en todo el país. Además la Provincia Eclesiástica del Bajío, integrada por la arquidiócesis de León, Irapuato, Celaya y Querétaro, realizaron talleres en varios municipios de la entidad para promover que los católicos no sufraguen por institutos políticos que no respeten la vida desde su concepción hasta la muerte y no defiendan la familia tradicional (La Jornada, 27/3/24).

Desde luego que la iniciativa del clero contraviene la Constitución Mexicana y la Ley de Asociaciones Religiosas que prohíben de manera explícita a los ministros de culto involucrarse en actividades políticas y proselitistas.

Recordemos que el artículo 130 constitucional es claro: “El principio histórico de la separación del Estado y las iglesias orienta las normas contenidas en el presente artículo. Las iglesias y demás agrupaciones religiosas se sujetarán a la ley”. En el inciso E, explica: “Los ministros no podrán asociarse con fines políticos ni realizar proselitismo a favor o en contra de candidato, partido o asociación política alguna. Tampoco podrán en reunión pública, en actos del culto o de propaganda religiosa, ni en publicaciones de carácter religioso, oponerse a las leyes del país o a sus instituciones, ni agraviar, de cualquier forma, los símbolos patrios”.

Para no tener dudas, en la Ley de Asociaciones y Culto Público, se insiste en que los ministros de culto no pueden asociarse con fines políticos ni realizar proselitismo a favor o en contra de candidato, partido o asociación política alguna. En el capítulo quinto de la misma ley se establecen las sanciones; el artículo 29 dice: “Constituyen infracciones a la presente ley, por parte de los sujetos a que la misma se refiere: I) asociarse con fines políticos, así como realizar proselitismo o propaganda de cualquier tipo a favor o en contra de candidato, partido o asociación política algunos”.

¿Por qué la Iglesia de Guanajuato incursiona en el proceso comicial, violando preceptos constitucionales y re glamentarios? ¿Es un arrebato mís ticoelectoral o una provocación institucional?

En las últimas décadas el clero ha rebasado la línea. Evoquemos, julio de 2011: el apercibimiento a Hugo Valdemar, vocero de Norberto Rivera, por hacer proselitismo y llamar a la población a no votar por el Partido de la Revolución Democrática.

El cardenal Juan Sandoval Íñiguez fue duramente sancionado por el tribunal electoral. Consideró que durante las votaciones del 6 de junio de 2021 el ministro, a través de un video, presionó y/o indujo el sentido del voto de la comunidad que lo sigue para votar o dejar de votar por algún candidato o partido. Ese tribunal falló también contra el cardenal Carlos Aguiar Retes y otros sacerdotes.

Hay muchos ejemplos, hechos presumiblemente aislados que no indicaban un comportamiento institucional. Al parecer ahora la situación es distinta por varias razones. Las enumero: 1) a raíz de los asesinatos de los jesuitas en la Tarahumara, el episcopado ha radicalizado sus críticas hacia el gobierno de la 4T. Sobre todo en materia de seguridad, migración y política social; 2) ha formulado un proyecto por la paz, movilizando sus bases, apremiando a los candidatos presidenciales a suscribirlo. Claudia Sheinbaum lo firmó, pero advirtió que no estaba de acuerdo con el sustento de análisis, y 3) las candidatas presidenciales han venido compareciendo de manera excesiva ante el clero católico.

En noviembre lo hicieron en la asamblea de la CEM; en febrero las dos candidatas visitaron al papa Francisco en Roma.

Ahora en la plenaria de obispos de abril de 2024, los candidatos volverán a comparecer ante los prelados católicos. En pocas palabras, sectores de la Iglesia católica están muy imbuidos en las elecciones 2024. Sólo traemos a la memoria los procesos electorales en que el episcopado apoyó a Carlos Salinas de Gortari en 1988, y en 2000 grandes sectores de la Iglesia apoyaron a Vicente Fox.

¿Qué tiene que ver la embestida clerical en el Bajío? Para muchos observadores, el lance del arzobispo de León es un round de sombra. Un test para ver cómo reaccionan sociedad, clase política y en especial las autoridades que han sido morosas, ambiguas y tibias para aplicar la ley.

El Bajío es una de las regiones del país con fuerte raigambre católica, la influencia social del clero es significativa. No es casualidad que el PAN haya perdurado casi 40 años en el poder de manera ininterrumpida. La sociedad y la cultura local son conservadoras orientadas por el clero que tiene injerencia en cada uno de los rincones sociales y conduce los diferentes vasos capilares de la sociedad hasta en la delincuencia organizada.

Protegida la clerecía en Guanajuato, probablemente fustigue la condición laica del Estado. Medir la reacción para replicar iniciativas, más o menos públicas, en otras latitudes del país. No estamos ante lances disgregados, sino frente a una nueva estrategia de intervención cuya finalidad es incidir en el voto de muchos católicos. ¿Será que estamos ante el voto religioso católico tan ansiado por la Iglesia?

Sin embargo, diversos estudios muestran el efecto insustancial. Pero ahí está presente la hipótesis que tiene más impacto en la clase política. Veremos la doble pinza: intensa negociación con las candidatas y dejar ver el supuesto músculo electoral de la población católica

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