
Ciencia y participación comunitaria para proteger los ecosistemas del Golfo de México2
La UADY impulsa alternativas para el manejo de residuos y aguas residuales en comunidades costeras
Mérida, Yucatán a 11de septiembre de 2026.- La Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), a través de la Facultad de Ingeniería Química, participa en el proyecto : “Programa de Acción Estratégico del Gran Ecosistema Marino del Golfo de México (PAE GEM GOM)”, iniciativa internacional que busca contribuir a mejorar la calidad del agua, fortalecer la vitalidad económica regional, evitar el agotamiento de los recursos marinos vivos y restaurar ecosistemas costeros y marinos afectados.
La UADY participa específicamente en el componente de educación comunitaria, enfocado en el manejo adecuado de residuos sólidos y aguas residuales domésticas como una estrategia para disminuir las fuentes de contaminación terrestre que llegan a los ecosistemas marinos.
La académica de la Facultad de Ingeniería Química, Dra. Diana Cabañas Vargas, explicó que el proyecto representa un esfuerzo científico, técnico y, particularmente, comunitario, en el que se reconoce que la conservación de los ecosistemas requiere involucrar directamente a las poblaciones que habitan en estas zonas.
“Las comunidades son las que viven ahí y tú no puedes llegar de afuera a decirles qué hacer, tienes que guiarlos, hacer conciencia de qué está pasando y darles una opción”, señaló.
La participación de la UADY comenzó en marzo de 2024 y, debido a los resultados obtenidos, el proyecto fue ampliado hasta marzo de 2027.
Durante este periodo, el equipo universitario ha trabajado con comunidades costeras pequeñas y rurales ubicadas en áreas naturales protegidas o sitios Ramsar de Yucatán, Campeche, Veracruz y, en esta nueva etapa, Tamaulipas.
Entre las comunidades atendidas se encuentran San Crisanto, Río Lagartos y Las Coloradas, en Yucatán; Isla Arena, Sabancuy e Isla Aguada, en Campeche; Tampamachoco y Tamiahua, en Veracruz; así como El Morón y La Pesca, en Tamaulipas.
Cabañas Vargas detalló que el trabajo inicia con un diagnóstico socioambiental que permite conocer las prácticas de las comunidades en torno a sus residuos sólidos y aguas residuales, a partir de esta información se diseñan talleres de sensibilización, información y capacitación de acuerdo con las características y necesidades de cada población.
Uno de los principales retos identificados es que la mayoría de estas comunidades no cuentan con sistemas de drenaje para aguas residuales ni con mecanismos organizados para el manejo de residuos sólidos, situación que puede provocar que estos materiales terminen en manglares y humedales.
También se trabaja con residuos de pescado para obtener condimentos y biofertilizantes mediante procesos de aprovechamiento de los subproductos.
“Tratamos de hacer cosas que les traen un beneficio inmediato”, explicó, al destacar que ofrecer alternativas prácticas facilita la participación de las comunidades y permite vincular el cuidado ambiental con posibles oportunidades de emprendimiento.
El proyecto también contempla, el tratamiento de aguas residuales domésticas mediante alternativas como los eco filtros, además de estudios de generación de residuos que permiten conocer qué tipos y cantidades de desechos producen las comunidades y, con base en ello, plantear estrategias de manejo.



