domingo, marzo 3, 2024

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Los nombres de los hijos

Autor: Alejandro Vázquez Cárdenas

Recientemente, en agosto del 2022 circuló profusamente en redes una listado de nombres supuestamente prohibidos por parte del Registro Civil, los cuales no serian aceptados al momento de registrar al niño. Eso independientemente de la voluntad de los padres

Según ese listado se impedía registrar a un recién nacido con nombres como Hitler, Facebook, Yahoo, Procopio y hasta nombre que conforman los llamados albures como Jorge Nitales. Pero con fecha 12 de agosto de 2022 la Secretaría de Gobernación y el RENAPO negaron a Reuters que una disposición similar estuviera vigente a nivel nacional.

Sin embargo aun a la fecha podemos encontrar sitios donde se da por buena esa noticia. Resultó ser una fake news, por lo que si alguien tiene la intención de ponerle a su hijo el nombre de Harry Potter podrá hacerlo, aunque las autoridades advirtieron que nombrar así a un recién nacido lo puede volver blanco de burlas en el futuro.

Textualmente el Registro Civil advierte. “Esta dependencia exhorta a quien acuda a realizar el registro de un nacimiento a evitar nombrar a los registrados con nombre peyorativos, discriminatorios, infamantes, denigrante, carente de significado o que constituyan un signo, símbolo o siglas, con el objetivo de prevenir que el registrado sea objeto de burla”. Es decir, se recomiendan otro tipo de nombre para evitar que el menor pueda sufrir agresiones que mermen su autoestima.

Incluso, el Registro Civil afirmó que existen trámites de corrección de actas, la cual procede cuando se vulnera la identidad jurídica del niño o niña por concepto de bullying.

Resulta que en el Estado de Sonora, desde hace muchos años esto de los nombre en los hijos se ha reglamentado, y hasta donde sé en 2003 en Querétaro y posteriormente en Michoacán, se han tomado diversas medidas para evitar que los padres, en un acto de verdadero desatino, registren un nombre que el niño padecerá por el resto de su vida.

Evidentemente los padres tienen el derecho de registrar a sus hijos con el nombre que les resulte mas de su agrado, pero también es una realidad que en ocasiones los nombres escogidos resultan ser unos verdaderos desfiguros que el niño padecerá toda su vida adulta. Ciertamente no todos deben llamarse forzosamente Juan, Pedro o José, y también es muy evidente y quizá inevitable que el éxito de una telenovela o la popularidad de un cantante o de un equipo de fútbol determina la aparición de comaladas de niños con los nombres de Jair, Diego Armando, Ronaldo, Luis Miguel y recientemente Messi.

Por lo anterior, vemos que resulta mas que razonable detenerse un poco para considerar la conveniencia de utilizar un determinado nombre, que si bien de momento nos puede parecer impresionante, de moda y eufónico, debemos detenernos un poco para considerar que ese nombre, que en ese momento nos parece “elegante” y de “mucho mundo” va a acompañar para el resto de su vida al infante y futuro ciudadano.

En países como Brasil y Uruguay, donde, según se informa en Pagina 12, de Argentina, es común ver nombres tales como Flash, Teléfono, Filete, Democrático, otros de origen geográfico como Addis Abeba y no faltan los admiradores de héroes de los Estados Unidos, ya que existen, esos si muchos, llamados Washington, Franklin, Lincoln y los de origen europeo como Beethoven y Voltaire. Increíblemente reportan a varios con nombre de Hitler y Mussolini. Y cuando menos, en la guía telefónica, se encontraron ocho personas con el nombre de Stalin.

¿Y cuáles son los nombres prohibidos específicamente en la ley del Estado de Sonora y discriminados en otros como Michoacán? Va una lista parcial:

Goku , Massiosare, Chaplin, Einstein, Chairo, Hulk , Nike, Hercules, DiCaprio , Blanca Nieves, John Lennon, Aceituno, All Power, Aguinaldo, Batman, Benefecia, Burger King, Caralampio, Cheyenne, Christmas Day, Cacerolo, Circuncisión, Culebro, Email, Escroto, Facebook, Harry Potter, Hitler, James Bond, Lady Di, Rambo, Robocop, Terminator y otros por el estilo.

Mención aparte merecen los admiradores de las culturas indígenas mesoamericanas, que sin meditar consecuencias y llevando al extremo su admiración por lo que consideran autóctono, en ocasiones registran a sus hijos con nombres que resultan auténticos trabalenguas, sin detenerse a pensar en el sinnúmero de complicaciones que tendrán los futuros estudiantes y ciudadanos al crecer y desarrollarse en un medio plagado de secretarias que difícilmente se saben el alfabeto completo. Recuerdo el calvario de una compañera Epidemióloga que fue registrada como “Cuauhteyolotltita” y que sabiamente abrevió a “Tita”.

En fin, bien harían los padres en dejar a un lado amores y odios políticos, deportivos, telenovelas, cantantes de moda y demás situaciones transitorias y meditar un poco en el nombre que van a usar o padecer sus hijos.

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