El Papa León XIV afirmó este domingo, durante el rezo del Regina Coeli, que la Solemnidad de la Ascensión no debe entenderse como “una promesa lejana”, sino como una realidad viva que ya se experimenta en la vida presente de los creyentes.
Desde el Palacio Apostólico, explicó que la Ascensión es un “vínculo vivo” que atrae a los fieles hacia la gloria celestial, elevando desde ahora su forma de pensar, sentir y actuar, conforme al corazón de Dios.
Aunque la escena bíblica puede parecer distante, el Pontífice subrayó que no lo es: Cristo no se separa de la humanidad, sino que la introduce en comunión con el Padre, uniendo a los fieles como un solo cuerpo con Él.
León XIV destacó que toda la vida de Cristo es un dinamismo ascendente que redime al hombre, llevando luz, perdón y esperanza donde hay oscuridad, injusticia y desesperación, y que se refleja también en la vida de los santos.
El Papa animó a seguir el ejemplo de los cristianos “de la puerta de al lado” y a crecer en la vida divina del bautismo, confiando este camino a la Virgen María, para dar frutos de comunión y paz en el mundo.
ACI Prensa



