Por Miguel Angel Velázquez
QUÉ PASA EN la Fiscalía General de la República? ¿Hasta cuándo se darán cuenta del daño que le causan a la PresidentA con el retraso y el silencio en algunas investigaciones de la mayor importancia?
MUY BIEN LA detención del panista Ruffo-rufián, quien ha tratado de hacer uso de la supuesta fuerza política que alguna vez tuvo el PAN, es un hecho que amerita aplausos, pero ¿y Rocha Moya?
NO, DE NINGUNA manera los estamos comparando, Rocha fue acusado, sin pruebas, de ser socio de la mafia en Sinaloa –según las acusaciones de Estados Unidos– y Ruffo-rufián era dueño de una empresa que, según se estableció en la orden de aprehensión, se dedicó al contrabando de hidrocarburos.
PERO NO SÓLO eso, ahora resulta que Rocha Moya, quien pidió licencia para alejarse de la gubernatura de Sinaloa sin una acusación de México en su contra, sirve de argumento a los panistas para tratar de conseguir impunidad para el que fuera el primer gobernador panista de la historia.
NO SE VALE, aunque ese argumento, el de Ruffo-rufián libre porque a Rocha Moya no lo han encarcelado, se nutre de la lentitud con la que la fiscalía ha llevado el caso del de Sinaloa. No se dice que desde hace más de un año se inició la investigación sobre el panista y que se presentaron pruebas concretas, muchas, de la conspicua intervención de Ruffo en la importación ilegal de hidrocarburos.
PERO MÁS: LOS justicieros mexicanos, muchos, y algunos muy bien intencionados, no recuerdan que mientras en uno de los sórdidos rincones de la Casa Blanca se preparaba el golpe contra Rocha Moya, en el despacho oval el agente naranja firmaba el indulto para que el ex presidente Juan Orlando Hernández, el meganarco hondureño de quien un juez neoyorquino dijo, recibió dinero de El Chapo Guzmán para financiar su campaña, se cobijara con el manto de la impunidad y quedara libre. ¡Era uno de los enemigos más importantes de Estados Unidos!
LAS INCONGRUENCIAS SON el pan de cada día en la administración Trump, pero no entre los habitantes de este país; por eso es trascendente que la fiscalía apure sus investigaciones y despeje las incógnitas, no muchas, que pesan sobre el caso.
EL FILO POLÍTICO que ha tomado el caso y que ha puesto a circular hasta a las momias de Guanajuato –todas militantes panistas de hoy y siempre, como Vicente Fox, entre otros–, busca aminorar, hasta donde sea posible, no la causa de Ruffo-rufián, sino el daño que en vísperas de elecciones tendrán que pagar los azules, que ya están en bancarrota.
LAS TRANSAS ACUMULADAS por los panistas a lo largo de los años, y sobre todo cuando se hicieron del poder gracias a Ernesto Zedillo, han ladeado la balanza en contra de la derecha panista, y es que, cuando menos en México, la derecha toda es un batidillo en el que sólo se mira odio, violencia y caos.
BIEN POR LA detención de Ruffo-rufián, pero para matar maledicencias sería muy bueno que se dijera qué pasa con Rocha Moya. La fiscalía ya se quitó de encima a Ulises Lara, una rémora muy pesada para la justicia, por eso ya es tiempo de matar los dichos que en nada benefician a la Presidenta Sheinbaum, nada más.



