lunes, marzo 4, 2024

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A menos de dos años de la “gran reforma judicial”, Zaldívar quiere otra

Aunque en su momento celebró la de 2021 como la “gran reforma judicial”, ahora, a dos años, Arturo Zaldívar propone una más en la que se traten los temas de la justicia local, sin explicar mayormente por qué en aquella no se incluyeron cuando son los que más afectan a los ciudadanos de a pie.

En enero de 2022, en una conferencia que impartió en la Universidad Iberoamericana, Zaldívar lanzó loas a la reforma judicial realizada en 2021. Así, por ejemplo, afirmó que la SCJN “es hoy un auténtico tribunal constitucional”, además de que a nivel federal ya se tiene “por primera vez una auténtica carrera judicial, una auténtica defensoría pública y una política pública y reglas claras para avanzar hacia la paridad y la igualdad sustantiva”.

Asimismo, explicó que la reforma elevó a nivel constitucional y legal el combate a la corrupción, al nepotismo, al acoso sexual y a la violencia de género, además de que apuesta por un perfil distinto de juzgadores, que sean “más modernos, más comprometidos con la gente, con mayor sensibilidad social y humana”.

En su conferencia, titulada “La gran reforma judicial del año 2021”, Zaldívar mencionó varios temas al respecto: que la justicia debe tener perspectiva de género y que tome en cuenta discriminaciones estructurales a mujeres, a indígenas, a personas discapacitadas, de diversidad sexual y niños.

También trató el asunto de la defensoría pública, sobre la que comentó que no habrá una justicia diferente mientras la gente humilde no cuente con una defensa de calidad, por lo que la habían cambiado “para que tengamos más y mejores abogadas y abogados de oficio, defensores y defensoras públicas que defiendan a la gente más pobre”.

Añadió que se ha aumentado potencialmente el número de lenguas indígenas en las que se presta el servicio. Incluso agregó que ya había personas liberadas y defendidas “por nuestras abogadas y abogados que están siendo capacitados también en la Escuela de Formación Judicial”.

Sin embargo, pese a su “gran reforma judicial”, dos años después Zaldívar pide otra, como lo comentó en entrevista con Sabina Berman en el programa Largo aliento, de Canal Once. Sin mayor explicación de por qué no se abordó en “la más importante en casi 30 años”, ahora se refirió a una reforma local y tuvo que reconocer deficiencias de la de 2021.

En el programa de televisión, Zaldívar dijo que habían hecho una reforma ambiciosa, pero que fue insuficiente para reformar todo el sistema de justicia. ¿La razón? “Nosotros como Corte, como Poder Judicial, no era nuestra función proponer una reforma. Ni nos tocaba ni nos hubiera alcanzado el tiempo para poderla hacer”, dijo.

Así, hay que ir por otra reforma. Si bien Zaldívar inició divagando sobre la propuesta de elección directa de los ministros de la Suprema Corte, después expuso lo que imagina como nueva reforma: “Tenemos que hacer una gran reforma a la justicia local, donde tenemos mayores problemas en la justicia, porque ahí se ve 70 por ciento de los asuntos. La mayoría de los asuntos que afectan a la gente en la calle y la gente que no tiene recursos son locales”.

Acerca de ello, dijo que no se puede resolver todo a nivel federal, sino se requiere revisar a los tribunales, los institutos de la defensoría, las fiscalías, etcétera.

Al respecto, insistió en que en México “tenemos una justicia elitista, sin duda, a pesar del esfuerzo que hicimos en la defensoría pública, pues ahí nos centrábamos, sobre todo en asuntos federales”, pero que después logró convenio con la Ciudad de México y con Oaxaca “para poder entrar a asuntos locales”. Justamente la defensoría era lo que había presumido en la Iberoamericana en enero de 2022.

Pero no se quedó allí, sino que añadió que la nueva reforma debe incluir una reforma al ejercicio de la abogacía para que esta tenga un mayor nivel de profesionalización y que, por ejemplo, quienes trabajen en grandes despachos que cobran mucho dinero tengan la obligación de llevar pro bono casos de gente pobre.

Además, según él, desde hace cinco años la Suprema Corte de Justicia de la Nación alcanzó su “autonomía plena”, de “independencia realmente importante”. En su conferencia de 2022 había alabado la reforma judicial de 1995 de Ernesto Zedillo, por la que, comentó, “por primera vez tenemos una Suprema Corte independiente, autónoma”. Hay que suponer que él hizo de esas características “plena”, una, e “importante”, la otra.

La gran demanda de los ciudadanos es por resolver sus problemas con la justicia que le afecta de manera más directa. ¿Por qué el asunto no fue tratado suficientemente en la “gran reforma” de 2021? Si llevaría tiempo, como dice Zaldívar, ¿por qué no se enfrentó desde entonces y se perdió más tiempo?

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