Top 5 Semana

Noticias

Historia de la imagen de la Virgen delPerpetuo Socorro que se venera en Itzimná

Una familia yucateca la trajo
De París a principios de siglo
Por Juan Francisco Peón Ancona

Desde tiempo inmemorial, los yucatecos han mostrado gran devoción por Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, venerada en Roma desde 1499.
Dos pruebas son las innumerables imágenes, estampas y medallas de dicha advocación mariana que existen en los templos y en los hogares de toda la Península y el alto porcentaje de mujeres yucatecas bautizadas con el nombre de María del Perpetuo Socorro, que en nuestro medio suelen ser llamadas Socorritos.

Aunque el templo colonial de Itzimná fue consagrado en 1719 al Arcángel San Miguel, tiempo después, al declinar el siglo XIX, se instaló en él la imagen del Perpetuo Socorro y se inició así, oficialmente (ya que existía desde antaño), el referido fervoroso culto mariano, tan fomentado por Pio IX y León XIII, pontífices de la época, de grata memoria.
Hemos oído decir que hacia 1890 la iglesia del entonces pueblo de Itzimná (1) tenía en su altar central, por única imagen, una gran litografía, con su correspondiente marco de cristal, de la clásica representación bizantina de la Virgen del Perpetuo Socorro, junto a la cual encendían sus veladoras y ofrendaban sus ex-votos los innumerables fieles y peregrinos que se acercaban a ella los martes y días 14 de cada mes.

Suponemos que dicha litografía -que nosotros no alcanzamos a ver en el templo- se destruyó o desapareció hace muchos años. En su lugar y desde hace mucho tiempo todos se postran y elevan sus oraciones ante la conocida estatua o imagen de bulto de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro que, como figura central, destaca en el interior de un nicho o marco de piedra labrada en la testera del fondo de la iglesia, detrás del altar. Y es precisamente esta imagen a la que hoy queremos referirnos.

Ante la proximidad de las Bodas de Oro de la Parroquia de Itzimná, el Sr. Alonso M. Peón Martínez, doble primo nuestro y viejo compañero en la Academia de Genealogía “Francisco de Montejo”, nos ha facilitado interesantes papeles de su archivo familiar, que revelan la procedencia de la refería imagen que se venera en Itzimná, imagen que, por haber pertenecido a sus abuelos maternos, guarda especial significado en las tradiciones cristianas de su familia.
Los citados documentos incluyen, entre otros, la factura comercial original que ampara la compra en París, Francia, en 1907, de la misma, conocida estatua de la Virgen del Perpetuo Socorro y su embarque, por vía marítima, a nuestro país.
Alonso nos refirió que sus abuelos, el Lic. D. Miguel Martínez Romero y Da. Benita Campos Palma de Martínez (2), grandes devotos de la advocación yucateca del Santísimo Cristo de las Ampollas y de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, viajaban por Europa en 1904 y quedaron prendados ante la belleza de la imagen de dicha Divina Señora que vieron en conocido almacén de imaginería en París. Y no era para menos, ya que apenas dos años antes había nacido felizmente en Mérida, Yucatán, su única hija, llamada precisamente María del Perpetuo Socorro Benita.
Es interesante señalar que la estancia del matrimonio Martínez-Campos en Europa coincidió con la gran efervescencia del culto de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, impulsado por los Misioneros Redentoristas, custodios de la imagen original en el templo de San Alfonso, en Roma, desde 1866. En esos días, miles de estampas, estatuas y medallas de dicha imagen salían de Roma, Paris y Barcelona rumbo a los países de Europa y América, sin excluir la ciudad de Nueva York, donde existía una gran devoción por la milagrosa Virgen del Perpetuo Socorro.
En 1905, poco después del retorno de Europa, el Lic. D. Miguel y su esposa Da. Benita pasaron a vivir a la que sería su definitiva residencia, ubicada en el ángulo noroeste del cruzamiento de las calles 60 y 53 de esta ciudad. La suntuosa casona, hoy desaparecida, fue comenzada a edificar poco antes por su primitivo dueño, don Ignacio Guerra Casares, quien, debido a sonada quiebra económica, dejo a medias la construcción del predio en tal estado lo cedió al Sr. Martínez Romero, su terminador.
Ya instalados en su nueva casa, los esposos Martínez-Campos iniciaron las diligencias para pedir a París aquella imagen del Perpetuo Socorro que tanto habían gustado y que querían tener en su hogar en perenne acción de gracias por lo que siempre consideraron un gran regalo de Dios: el feliz advenimiento de su única hija María del Carmen Benita del Perpetuo Socorro, quien ya había cumplido 5 años de edad.
Don Miguel Martínez se dirigió por carta a la conocida casa comisionista de George Dutard, ubicada en la Rue Baudin No.6 de la capital de Francia, a la que encargó la compra y el envío de la ansiada imagen mariana. La firma Dutard expidió la correspondiente factura comercial a nombre del Sr. D. Miguel Martínez Romero, fechada en París el 14 de diciembre de 1907. En ella se especifica que en el vapor francés “La Provence” había sido embarcada una caja de madera con peso total de 90 kilos, consignada a la Agencia Comercial de Progreso, Yucatán, y su contenido consistía en una estatua de madera escultada (mala traducción de esculpida) y pintada, con decorado muy rico, de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. Una curiosa nota señala un cargo adicional al costo de la imagen, debido a que ésta tenía los ojos esmaltados en vez de ser pintados. También se especifica la altura de la estatua -1.50 metros- y desde luego su costo, que llego a un total de 962.35 francos, incluyendo la caja o empaque de madera y una comisión del 5% correspondiente a Monsieur Dutard. Al margen de la factura se reproduce la marca especial del dueño, que el fabricante estampo con letras doradas en la parte posterior de la imagen; M.M.R., que corresponde a las iniciales de don Miguel Martínez Romero.
La familia Martínez Campos guardó durante años, en su casona de la calle 60, aquella imagen venida de París. Ella fue testigo de los acontecimientos familiares y del nacimiento de los primeros nietos, ya que Benita, la única hija, había contraído matrimonio en 1923 con don Alonso Peón Bolio, hijo del prominente hacendado yucateco D. Augusto L. Peón y Peón y de su esposa Da. Jacinta Bolio Manzanilla (3).
En esos años, la creciente devoción popular a la virgen del Perpetuo Socorro y las constantes peregrinaciones a su santuario de Itzimná influyeron en al ánimo de los esposos Martínez-Campos para desprenderse de la querida imagen y darla en préstamo para los solemnes actos marianos de Itzimná, cuya iglesia resentía ya la carencia de una imagen digna del culto popular que ya había alcanzado.
Y así sucedió en varias ocasiones en lapsos cada vez más largos; hasta que, poco a poco, la Virgen se fue quedando, hasta su definitiva permanencia en Itzimná, con la complacencia del matrimonio Martínez-Campos.
La piadosa Junta Vecinal de Itzimná, integrada por los conocidos caballeros y damas de aquel suburbio meridano, expedía los correspondientes recibos, cada, vez que la familia Martínez-Campos les entregaba la imagen, con carácter provisional. Uno de dichos recibos, firmado por las Sras. Leonor Vales Castillo y Rosaura Santa Cruz de Oviedo, dice así: “hemos recibido de los Sres. Lic. Miguel Martínez Romero y de su esposa Da. Benita Campos de Martínez, una imagen de la Virgen del Perpetuo Socorro, de bulto, tallada en madera traída de París, cuya imagen nos comprometemos a devolver a dichos Sres., quienes nos la han dado prestada para venerarla en el templo de Itzimná durante los meses de septiembre a diciembre del presente año; y aún antes la devolveremos, si sus referidos dueños así lo solicitan”. El recibo esta expedido el 1° de septiembre de 1927.
Otro recibo posterior, suscrito en términos similares el 1° de octubre de 1935, lleva las firmas de los Sres. Alfredo Cano Hernández, presidente de la Junta Vecinal, y el Lic. Bernardo J. Cano Mañé, secretario de la misma.
Los protagonistas principales de esta sencilla historia pasaron a mejor vida hace muchos años: don Miguel Martínez Romero dejo de existir el 15 de mayo de 1941 y su esposa Da. Benita Campos Palma -gratamente recordada por sus nobles sentimientos de generosidad-, el 18 de agosto de 1965.
Quiso Dios que Da. Benita, ya viuda de su esposo D. Miguel, asistiese a la dolorosa muerte de su joven y única hija Benita, quien dejo este mundo el 1° de diciembre de 1944, al dar a luz a su hija María de Lourdes Peón Martínez. Y no debe omitirse una conciencia de especial significado: Da. Benita Martínez Campos de Peón Falleció en el año de 1944, mismo que fue erigida canónicamente en Parroquia la iglesia de Itzimná, donde quedo para siempre su protectora, la Virgen del Perpetuo Socorro.
Don Alonso Peón Bolio, quien le sobrevivió largos años a su esposa Benita, falleció recientemente el 17 de febrero de 1990.
Monsieur Dutard, otro personaje de este relato, murió en París en los años treinta, antes de la última Guerra Mundial, cuando su empresa se hallaba al borde de inevitable quiebra económica. En aquella época se comentó mucho una fatal ironía del destino: que a dicha quiebra había contribuido, en buena parte, cierta firma comercial yucateca que no pago al comisionista francés una fuerte deuda, correspondiente a créditos que le había otorgado la servicial y diligente casa Dutard.
Dedicamos a Itzimná, nuestra Parroquia, que como tal celebrará próximamente sus Bodas de Oro, le presente convocación mariana, que extendemos también a nuestros primos Elda, Augusto(q.e.p.d.), Carmen, Alonso y Lourdes Peón Martínez parientes en la sangre y en el afecto. -J.F.P.A.-Mérida, Yucatán, mayo de 1994.
1)en los viejos documentos coloniales se menciona dicha población cercana a Mérida como San Miguel de Itzimná.
2)Don Miguel Martínez Romero obtuvo su título de Licenciado de Leyes, otorgado por la Facultad de Jurisprudencia locla, en 1895. El 14 de diciembre de 1901 contrajo matrimonio con Da. Benita Campos Palma. Los casó el Ilmo. Obispo de Yucatán Dr. D. Martín Tritschler y Córdova, en la capilla del palacio episcopal.
3)La boda de D. Alonso de Da. Benita -enero de 1923- se realizó en la referida residencia (calle 60) de los padres de la desposada, en tiempos de la persecución religiosa, que obstaculizaba la utilización de los templos católicos. Según consta en el acta de matrimonio, los cónyuges recibieron el sacramento ante la multicitada imagen del perpetuo socorro.

Redacción de la página de de Facebook: Benita Palma de Campos y Roque Jacinto Campos Marrufo.

Nuestra señora del Perpetuo Socorro venerada en el barrio de Itzimna en la Ciudad de Merida Yucatán, Mexico.

Fotografía de la propiedad: Arte Sacro en Yucatán.

Populares