En su primera visita a España, el Papa León XIV, proclamado líder máximo de la Iglesia católica hace un año, inició su primera visita oficial a España, con un discurso a favor de “la paz” y en contra del “enfrentamiento” porque vivimos una era similar a la “noche oscura de San Juan de la Cruz”, de ahí que exaltara la postura del gobierno español, presidido por el socialista Pedro Sánchez, a favor “del derecho internacional y el multilateralismo, que se traduce en un compromiso activo con la paz y la solidaridad entre los pueblos”.
Incluyó en su agenda dos de los asuntos que más le preocupan desde que asumió la silla de San Pedro: el reconocimiento y acto de contrición frente a las víctimas de los abusos sexuales por parte de sacerdotes o miembros de la Iglesia católica, que en España son miles, y en defender la dignidad de las personas migrantes.



