Morena llamó este lunes a cerrar filas con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, ya que, hacerlo representa “defender el mandato popular e impedir que los intereses derrotados en las urnas pretendan regresar al poder mediante la presión y el apoyo del extranjero”.
Por medio de una postura difundida por esta fuerza política, afirmó que “frente al injerencismo”, la mandataria está haciendo respetar la voluntad popular, y consideró que la cuarta transformación es un pacto de confianza con el pueblo, el cual, “está bajo ataque” porque desplazó del poder a quienes se sentían dueños de México.
La dirigencia de Morena, encabezada por Ariadna Montiel, subrayó que la mandataria encabeza la defensa de dicho pacto, y dijo “su firmeza representa la dignidad de un pueblo que ya no acepta que otros decidan por él. Al no ceder ante las presiones, está protegiendo la soberanía, la democracia y la decisión mayoritaria de continuar la transformación”.
Luego de que el ex secretario de organización del partido guinda, Andrés Manuel López Beltrán, informó la semana pasada que el gobierno de Estados Unidos le canceló su visa, lo cual ha generado una oleada de reacciones desde la oposición en respaldo a esa acción, la dirigencia morenista sostuvo que “soberanía significa que ningún poder extranjero puede colocarse por encima de la voluntad popular, y que ninguna presión externa puede utilizarse para alterar el mandato que millones de mexicanas y mexicanos expresaron libremente en las urnas”.
Además, lamentó que “la mafia del poder celebra cualquier presión contra nuestro país si considera que puede obtener de ella una ventaja política”.
Y “en su desesperación por recuperar sus antiguos privilegios, a la oposición no le importa el daño que pueda causar al país. Cree que debilitando a la presidenta afecta únicamente a Morena, cuando lo que realmente pretende debilitar es el mandato del pueblo”, concluyó la dirigencia partidaria.



