Mons. Filippo Iannone, prefecto del Dicasterio para los Obispos, explicó que León XIV busca pastores con profunda vida interior, dedicados a la oración, capaces de acoger, de trabajar en colaboración y atentos a los más necesitados, teniendo siempre a Cristo Buen Pastor como modelo.
Señaló que el Papa se reúne diariamente con obispos para indicar las prioridades de la Iglesia: la evangelización, el cuidado de la creación y otros desafíos pastorales. Recordó que el obispo no debe gobernar solo, porque todos los fieles comparten responsabilidad en la vida y misión de la diócesis.
Iannone subrayó que la sinodalidad no es una simple reivindicación de derechos ni un traslado de categorías políticas a la Iglesia, sino participación y corresponsabilidad. Destacó además que el Dicasterio para los Obispos integra obispos, sacerdotes, religiosos y laicos, hombres y mujeres, que ayudan al Papa en el discernimiento.



