Ell Papa León XIV aún no ha nombrado a su primer grupo de cardenales. Su pontificado se ha caracterizado hasta ahora por una prudencia extraordinaria y cierta continuidad con sus predecesores, pero algunas de sus primeras decisiones ya podrían dar pistas sobre los perfiles que elegirá. El nombramiento del Cardenal Fabio Baggio como pro-prefecto sugiere que León XIV podría apostar por una distribución más racional y jerárquica del cardenalato, por lo que algunos cargos de la Curia podrían volver a estar en manos de cardenales.
Actualmente hay 116 cardenales electores, justo por debajo del límite de 120. El principal “sospechoso” para recibir el capelo es el arzobispo Filippo Iannone, prefecto del Dicasterio para los Obispos, junto al arzobispo Anthony Randazzo, prefecto del Dicasterio para los Textos Legislativos. Sin embargo, también queda por ver cómo procederá el Pontífice con las “provisiones” de las principales ciudades. León XIV ha manifestado su intención de celebrar consistorios de diálogo al menos dos veces al año y, tras los realizados en enero y julio de 2026, es probable que se celebre otro en febrero de 2027, donde podría crear nuevos cardenales.
De los actuales miembros del Colegio Cardenalicio, doce cumplirán 80 años el próximo año y dejarán de ser electores. Por ello, a finales de 2027 habrá 104 cardenales con derecho a voto, lo que permitiría a León XIV nombrar hasta 16 nuevos cardenales electores. Es improbable que su primer consistorio para la creación de cardenales se limite a cuatro. Los perfiles que finalmente elija permitirán conocer mejor si el Papa seguirá un criterio geográfico o si impulsará una auténtica reforma del pensamiento eclesiástico y de las responsabilidades dentro de la Iglesia.



