Tras los devastadores terremotos que golpearon Venezuela el pasado 24 de junio, muchas personas se preguntan: ¿Dónde está Dios en medio de tanto sufrimiento? En una entrevista con ACI Prensa, Mons. Carlos Márquez, obispo auxiliar de Caracas, reflexiona sobre este interrogante y ofrece una mirada cristiana ante una de las mayores tragedias que vive el país.
El prelado reconoce que pretender explicar por completo el misterio del dolor sería «un acto de soberbia», pues muchas veces estas preguntas buscan encontrar culpables y terminan llenándonos de amargura. Explica que los terremotos son procesos naturales propios de la creación y no un castigo de Dios. Además, recuerda que parte del sufrimiento también puede estar relacionado con la imprudencia humana, como construcciones levantadas en zonas inadecuadas o sin las medidas de seguridad necesarias.
ACI Prensa



