El avance fortalece la vigilancia genómica y la capacidad de respuesta ante posibles brotes

Mérida, Yucatán, a 17 de agosto de 2026.- Desde un laboratorio en Yucatán ya es posible realizar análisis genómicos de alta especialidad que permiten identificar con precisión los virus que circulan en la población y generar información clave para anticiparse a posibles brotes.

Investigadores de la Universidad Autónoma de Yucatán UADY lograron, por primera vez en México, la secuenciación completa del genoma del virus chikungunya del linaje Este-Centro-Sur Africano (ECSA), un avance desarrollado en el Laboratorio de Virología del Centro de Investigaciones Regionales “Dr. Hideyo Noguchi” (CIR), que fortalece la vigilancia genómica y posiciona al Centro como referente en este tipo de análisis en la Península y el Sur-Sureste del país.

El estudio forma parte del trabajo del equipo EPICVAC-ARBO, liderado por el Dr. Henry Puerta-Guardo, investigador asociado del Laboratorio de Virología, y contó con la colaboración de instituciones nacionales e internacionales.
“Estamos a la vanguardia de lo que se está haciendo en el mundo. Con esto estamos diciéndoles a los investigadores de la región: podemos hacerlo, podemos responder y estamos preparados para responder”, destacó Puerta-Guardo.
El proyecto contempla además la transferencia de conocimientos y la capacitación de personal, con el propósito de ampliar las capacidades para el estudio de arbovirus y otras enfermedades infecciosas emergentes.
El investigador explicó que, al igual que ocurre con las variantes de otros virus, la secuenciación permite conocer su “huella genética” e identificar a qué linaje pertenece.
En este caso, la secuencia se obtuvo a partir de una muestra clínica de un viajero que presentó un síndrome febril al ingresar a México. Mediante tecnología portátil MinION de Oxford Nanopore y herramientas bioinformáticas para el análisis filogenético, el equipo pudo confirmar la presencia del linaje ECSA y obtener su primer genoma completo registrado en el país.
Este linaje es diferente al asiático que circuló durante el brote de chikungunya registrado en México en 2015, por lo que identificar su introducción resulta relevante para fortalecer la vigilancia epidemiológica.
“Ese virus que está afectando a la población de América, particularmente en Cuba, de alguna manera está ya circulando en nuestra población, y este hallazgo nos permite reaccionar ante un eventual brote”, explicó Puerta-Guardo.
El chikungunya es transmitido principalmente por los mosquitos Aedes aegypti y Aedes albopictus. Entre sus síntomas se encuentran fiebre alta, dolor intenso en las articulaciones, dolor muscular y cefalea; en algunos pacientes, las molestias articulares pueden persistir durante meses o incluso años.
Entre 2025 y 2026 se han registrado cerca de 500 mil casos sintomáticos asociados con este linaje en la región, de acuerdo con datos de la Organización Panamericana de la Salud incluidos en la información del estudio, mientras que en México la Secretaría de Salud ha confirmado 31 casos de chikungunya. Esta situación refuerza la importancia de conocer qué linajes están siendo introducidos y fortalecer la vigilancia genómica.
Puerta-Guardo explicó que este tipo de análisis tradicionalmente se centraliza y las muestras deben enviarse al centro del país. Ahora, gracias a la tecnología, infraestructura y personal especializado con que cuenta el CIR, el equipo pudo aislar, secuenciar e identificar el virus durante un fin de semana.
“Prácticamente aquí en casa ya podemos responder ante un eventual brote”, afirmó.
Esta capacidad permite generar información que puede compartirse con las autoridades sanitarias para fortalecer estrategias de vigilancia epidemiológica, diagnóstico, control vectorial y prevención, con el objetivo de avanzar de una respuesta reactiva hacia una actuación cada vez más oportuna.
El trabajo mantiene colaboración con instancias de salud pública y contempla también la transferencia de conocimientos y capacitación de personal para ampliar estas capacidades.
Para el investigador, ahí se encuentra uno de los principales valores de la ciencia que se desarrolla en la Universidad: que el conocimiento generado en los laboratorios pueda traducirse en herramientas útiles para la sociedad.
El avance es resultado del trabajo de un equipo multidisciplinario integrado por investigadores y estudiantes de licenciatura, maestría y doctorado, así como especialistas de áreas como biología, química y ciencias de la salud. También participan colaboradores de la UNAM y universidades e instituciones internacionales, fortaleciendo una red dedicada al estudio de arbovirus y enfermedades infecciosas emergentes.
Puerta-Guardo recordó que la prevención continúa siendo fundamental y llamó a eliminar recipientes y espacios donde puedan reproducirse los mosquitos, mantener un adecuado manejo de residuos y recurrir a las autoridades cuando se detecten criaderos que no puedan ser controlados por la propia población.


