lunes, mayo 20, 2024

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La marcha del INE

Miles de personas se manifestaron en diversas ciudades del país en respaldo al Instituto Nacional Electoral (INE) y en repudio a la iniciativa de reforma electoral del presidente Andrés Manuel López Obrador. José Woldenberg, expresidente del IFE, advirtió contra la destrucción del órgano y de una vuelta al autoritarismo.

En la Ciudad de México, a las 10:30 de la mañana de este domingo arrancó la caminata desde el Ángel de la Independencia, en Paseo de la Reforma, la que llegó hasta el Monumento a la Revolución. Durante el trayecto lucieron llenos de manifestantes los carriles centrales y las laterales de la importante avenida de la capital, además de que la Plaza de la República y varias calles adyacentes lucieron repletas. Fueron decenas de miles de participantes, aunque el secretario de Gobierno de la Ciudad de México, Martí Batres (Claudia Sheinbaum estaba dando una conferencia en Veracruz), dijo que fueron sólo entre 10 mil y 12 mil personas.

Además del anuncio de contingencia ambiental hecha un día antes, también se reportó que en las cercanías del lugar del mitin central hubo bloque de la señal de internet.

En la manifestación participaron varios partidos políticos de oposición pero, sobre todo, organizaciones civiles y ciudadanos sin una adscripción partidaria. Entre las consignas que se coreaban estaban “¡El INE no se toca!” y “¡A eso vine, a defender al INE!”, además de que muchos asistentes vestían prendas rosa.

Hubo manifestaciones en muchas otras ciudades del país: según reportes de Radio Fórmula, en Puebla participaron unas 40 mil personas; en Monterrey, 25 mil; Morelia, 40 mil; León, 20 mil; Irapuato, 10 mil; Oaxaca, 3 mil; San Luis Potosí, 3 mil 500. También en Zacatecas, Culiacán, Mazatlán, Los Mochis, Cuernavaca y Querétaro y en varias ciudades más se reunieron miles de manifestantes.

En su discurso en la Ciudad de México Woldenberg destacó el objetivo de la marcha en la Ciudad de México: defender el sistema electoral construido durante varias generaciones, el “que ha permitido la convivencia y competencia de la pluralidad y la estabilidad políticas, la trasmisión pacífica de los poderes públicos y la ampliación de las libertades”.

Después de hacer una síntesis de la construcción legal e institucional de la democracia mexicana, Woldenberg señaló que la movilización de este domingo se debe a que “buena parte de lo edificado se quiere destruir desde el gobierno”.

“Es necesario insistir en eso, porque significa no sólo una agresión a las instituciones existentes, sino a la posibilidad de procesar nuestra vida política en un formato democrático”, comentó quien fue presidente del Instituto Federal Electoral.

También señaló el riesgo de un retroceso político mayor en el país: “México no puede volver a una institución electoral alineada con el gobierno, incapaz de garantizar la necesaria imparcialidad en todo el proceso electoral. Nuestro país no merece regresar al pasado porque lo construido permite elecciones auténticas, piedra angular de todo sistema democrático”.

En ese sentido también resaltó que el país “no puede destruir las destrezas profesionales, los conocimientos adquiridos y el compromiso de los funcionarios que integran los servicios profesionales electorales”.

“México no merece una reforma constitucional en materia electoral impulsada por una sola voluntad, por más relevante que sea. Hay importantes lecciones en el pasado: las reformas que fueron fruto de voluntades colectivas forjadas con los métodos probados y comprobados del diálogo y el acuerdo”, indicó Woldenberg.

Hizo diversas advertencias: no se pueden centralizar los procesos electorales en sólo dos instituciones, no se le puede quitar al padrón electoral al INE y no se pueden hacer nuevas normas electorales si no son producto del consenso de las principales fuerzas políticas del país.

Llamó a los congresos federal y de las entidades de la República a defender la edificación democrática y a que no conduzcan al país “a una etapa venturosamente superada: la del autoritarismo que se auxiliaba de autoridades electorales a modo”.

Finalmente, coreado por los asistentes, Woldenberg dijo NO a la destrucción del INE y de los institutos y tribunales locales, a la pretensión de alinear a los órganos electorales a la voluntad del gobierno y al autoritarismo.

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